Consejo de administración

El Consejo de Administración de RECYCLIA es el órgano de gestión de la entidad y está formado por representantes de las cuatro Fundaciones medioambientales. En los Patronatos de las Fundaciones se eligen a los consejeros para que representen los intereses de cada una de las Fundaciones y sectores.

Estas fundaciones constituidas ahora como sistemas colectivos de responsabilidad ampliada del productor –SCRAP- conforme a lo establecido en la legislación medioambiental, vigente desde hace más de diez años, ofrecen a sus productores adheridos las herramientas y garantías necesarias para el correcto cumplimiento de sus obligaciones medioambientales de un modo sencillo y económico. Ello es posible gracias a la simplificación de procesos, la optimización de costes de gestión y la aplicación de las mejores tecnologías al servicio del reciclaje.

Este modelo de gestión coordinada de RECYCLIA se refleja en un ahorro de costes y creación de sinergias que permite ser la referencia del sector del reciclaje electrónico en nuestro país optimizando el aprovechamiento de los recursos y potenciando el desarrollo sostenible de la sociedad.

“Entre las principales funciones del Consejo de Administración están la aprobación de los presupuestos para la gestión coordinada y, el seguimiento y control de la actividad societaria.”

CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN

Presidente
| Luis Pérez Bermejo – (Ecoasimelec)

 

Consejero Delegado
| José Pérez García – (Ecopilas)

 

Consejeros
| Carmen Aláez – (Ecoasimelec)
| Agustín Alarcón – (Ecoasimelec)
| Enrique Muñoz – (Ecoasimelec)
| Ramón Campos – (Ecopilas)
| Benigno Martínez – (Ecopilas)
| Concepción García – (Ecolum)
| Aurelio González – (Ecolum)
| Ramón Campos – (Ecopilas)
| Jaime Corderas – (Ecofimática)
| Vidal Vicente – (Ecofimática)

(A julio de 2021)

CARTA DEL PRESIDENTE

Luis-Perez-2018
Luis Pérez Bermejo
Presidente de Recyclia

Todos los años es un placer para mí asomarme a esta ventana para la reflexión que me brindan las páginas de la memoria anual de Recyclia, y hacer balance de nuestra actividad, analizar el contexto en el que la hemos desarrollado y avanzar nuestras perspectivas de futuro. No obstante, he de reconocer que, este año, aprecio más que nunca este espacio por las circunstancias tan complicadas y duras que hemos tenido que enfrentar en 2020 como ciudadanos, como entidad medioambiental de actividad esencial y, en general, como sociedad.

Una coyuntura tan dura que quisiera expresar, en primer lugar, mis condolencias y las de todos los profesionales que integran Recyclia a todas aquellas personas que han sufrido la pérdida de seres queridos, así como nuestro más sentido recuerdo a todas las víctimas de esta pandemia.

En segundo lugar y ya ceñido a nuestra actividad, quisiera centrarme en los aspectos positivos que esta crisis sanitaria -que como todas las crisis ha tenido su reverso esperanzador- ha traído consigo y que, afortunadamente, no son pocos. Porque, cuando ha pasado más de un año de la declaración del estado de alarma que nos estremeció a todos, ese 14 de marzo de 2020 que quedará para siempre en nuestra memoria, podemos decir con satisfacción que el reciclaje de aparatos electrónicos y pilas en nuestro país ha resistido el embate de la Covid-19.

Es decir, a pesar de confinamientos, restricciones a la movilidad, descenso de la actividad comercial y productiva y cierre masivo de oficinas, hemos recogido 51.839 toneladas de aparatos electrónicos, sólo un 10% menos respecto al récord de 57.520 toneladas de 2019; y en línea con el objetivo que nos marcamos, tras declararse la pandemia, de intentar mantener el volumen de residuos por encima de las 50.000 toneladas en 2020.

Además, en lo que se refiere a pilas y baterías, hemos sido capaces de establecer un récord con la recogida de 7.315 toneladas de estos residuos, tanto de tipo doméstico, como industrial y de automoción. Nuestra fundación Ecopilas ocupa así, en volumen, el quinto puesto entre los sistemas colectivos de gestión de estos residuos de Europa.

En esta misma línea de hitos, quisiera señalar especialmente la publicación a finales de 2020 del I Informe anual de Recyclia sobre tendencias en la industria del reciclaje de residuos electrónicos y pilas en España, que, por primera vez, presenta los principales indicadores socioeconómicos de nuestro sector. Un documento, con vocación de continuidad, que posiciona entre las palancas de la recuperación económica que enfrentamos y que así ha sido aplaudido por las administraciones públicas.

Pero no quisiera terminar esta carta sin señalar y celebrar el hecho que se encuentra en la base de los resultados desglosados en esta memoria. Me refiero concretamente a la concienciación y el esfuerzo de todos aquellos niños, hombres y mujeres que, a pesar de las circunstancias, han continuado depositando las pilas usadas en los recopiladores repartidos en supermercados y grandes superficies o que se han acercado a un punto limpio a depositar ese pequeño electrodoméstico que ha dejado de funcionar.

Por todo ello, quisiera dar las gracias a nuestras empresas adheridas por su confianza, incluso en los momentos más difíciles, a la distribución comercial, a empresas logísticas y a plantas de tratamiento, sin los que el nivel de excelencia de nuestro servicio no hubiera sido posible. Gracias al equipo de Recyclia por su profesionalidad y compromiso personal y, por supuesto, a todos los ciudadanos que habéis demostrado que la concienciación medioambiental de los españoles no entiende de crisis sanitarias. Muchísimas gracias de corazón por seguir caminando a nuestro lado en un año imposible de predecir.

julio, 2021